Uno de los momentos más importantes en cualquier proyecto de diseño naval es la definición de qué velero diseñar. Esta decisión condiciona no solo el rendimiento y la seguridad, sino también la complejidad constructiva, el presupuesto y la experiencia de navegación que se busca lograr. En este artículo presento el proceso que seguiremos para definir qué velero diseñaremos y construiremos juntos en este proyecto colaborativo.
Resultados de la encuesta
La primera referencia que tenemos son los resultados de la encuesta realizada entre los miembros de mi comunidad en el canal de YouTube; la encuesta estuvo alojada en mi Patreon. La idea era saber que velero diseñar en la comunidad. Aunque el nivel de participación fue bajo, la tendencia fue nítida: las dos opciones más valoradas por la comunidad fueron el monocasco tradicional y el trimarán. Ambas alternativas tienen argumentos sólidos, lo que convierte esta elección en un excelente punto de partida para una reflexión más profunda.

El monocasco es, históricamente, el velero más difundido y la tipología más conocida por navegantes de todos los niveles. Su comportamiento en la mar es noble, su estética despierta cierta nostalgia por la tradición marinera y, sobre todo, posee una cualidad irremplazable: su capacidad auto adrizante gracias al quillote o bulbo. Esta característica lo convierte en el candidato natural para un proyecto orientado al crucero oceánico.
Por otro lado, el trimarán ofrece un atractivo irresistible para muchos navegantes: una gran estabilidad inicial, superficies de cubierta generosas, y velocidades muy superiores a las de un monocasco equivalente en desplazamiento. Para quienes priorizan la rapidez de navegación, la eficiencia y la ligereza, un trimarán resulta casi imbatible. Sin embargo, también presenta desafíos: mayor complejidad constructiva, superficies mojadas más extensas en condiciones de poco viento y, para proyectos amateurs, una logística más delicada.
La evolución del diseño naval
Para definir qué camino tomar, decidimos dar un paso atrás y observar cómo ha evolucionado la arquitectura naval en las últimas décadas. A mediados del siglo pasado, los veleros oceánicos de unos 40 pies solían ser largos, angostos y relativamente pesados. Obras clásicas como los Pen Duick representaban la elegancia estructural de su tiempo, con esloras finas y relaciones eslora/manga que hoy nos resultan sorprendentemente estrechas.
A partir de los años 80 y 90, el diseño fue virando hacia cascos más anchos, planos de popa amplios y mayores superficies mojadas, que permitían planeos más frecuentes. Nacieron así los Open 40 y Open 60, embarcaciones que redefinieron el concepto de velocidad en travesías oceánicas. Más recientemente, la aparición de los foils cambió nuevamente el panorama: hoy vemos veleros de crucero y regata capaces de elevar gran parte del casco fuera del agua, reduciendo la resistencia y aumentando drásticamente la velocidad.
Esta evolución nos deja una enseñanza clave: la velocidad no es un capricho deportivo, sino una herramienta fundamental para la seguridad en la navegación oceánica. Poder escapar de una borrasca, aprovechar ventanas meteorológicas y acortar tiempos de exposición al mal tiempo son beneficios decisivos para cualquier navegante.
¿Qué velero diseñar? Una solución híbrida: monocasco con flotadores retráctiles
Con este contexto, surge una propuesta que combina lo mejor de ambos mundos: un monocasco con flotadores laterales retráctiles. Esta solución híbrida aporta la seguridad del auto adrizado, sumada a una mejora significativa del momento adrizante inicial gracias a los flotadores. En el video presento un ejemplo numérico comparando el GZ de un monocasco tradicional con el del monocasco híbrido, que permite visualizar claramente la ventaja en estabilidad.
Los flotadores retráctiles también permiten minimizar la resistencia cuando no se los necesita, evitando el principal inconveniente de los trimaranes. Y cuando las condiciones lo exigen —navegación rápida, rumbos abiertos, mares formados— su aporte a la estabilidad es inmediato y contundente. Finalmente, como este es un proyecto participativo, la decisión no está tomada. Te invito a dejar tu opinión en los comentarios del video. Este diseño lo haremos entre todos, y cada aporte suma nuevas ideas y perspectivas. Así que te interesa qué velero diseñar ¡Presta atención al siguiente video!:
Si quieres llevar tus conocimientos de diseño naval al siguiente nivel, este link es de tu interés: Diseño amateur de Veleros



