Multicasco o Monocasco: ¿Cuál es el Velero Ideal para Travesías Oceánicas?

Multicasco o Monocasco: ¿Cuál es el Velero Ideal para Travesías Oceánicas?

Antes de definir el tipo de embarcación que diseñaremos y construiremos, multicasco o monocasco, es fundamental entender dónde queremos navegar. Cada zona del planeta ofrece condiciones particulares de viento, oleaje y clima que influyen directamente en el diseño, la estabilidad y el comportamiento del velero. No es lo mismo cruzar el Atlántico siguiendo los alisios, que internarse en los canales patagónicos bajo lluvia y ráfagas de 40 nudos. En este artículo, analizamos las rutas oceánicas más transitadas del mundo y reflexionamos sobre qué tipo de velero —monocasco, catamarán o trimarán— se adapta mejor a cada escenario.

El Mediterráneo: vientos caprichosos y mares cortos

Multicasco o monocasco ¿Cuál será ideal para navegar en el Meditarráneo?

El Mediterráneo es un mar cerrado, con condiciones que cambian rápidamente. Los vientos locales como el Mistral o el Meltemi pueden sorprender incluso al navegante experimentado. Las distancias son cortas y abundan los puertos y fondeaderos, por lo que los monocascos ligeros ofrecen una excelente combinación de maniobrabilidad y acceso a calas estrechas. En cambio, los catamaranes medianos resultan ideales para quienes priorizan confort y espacio durante la temporada estival.

El Atlántico y el Caribe: los vientos alisios

Cada año, más de mil veleros realizan el cruce del Atlántico desde Canarias hasta el Caribe, impulsados por los alisios del noreste. Es una travesía de unas 3.000 millas, estable y previsible si se navega entre noviembre y enero. Aquí los catamaranes se destacan por su confort en largas singladuras y su estabilidad en vientos portantes, mientras que los monocascos pesados continúan siendo la elección preferida de quienes priorizan seguridad estructural y facilidad de reparación en puertos remotos.

El Pacífico: el océano inmenso

¿Ventaja del monocasco sobre los multicascos?

El Pacífico Sur es el escenario de la gran aventura oceánica: desde Panamá hasta la Polinesia Francesa, más de tres semanas de navegación continua. Es el reino de los vientos alisios más regulares del planeta, donde los catamaranes ofrecen un hábitat cómodo y espacioso. Sin embargo, los monocascos robustos —especialmente de acero o PRFV grueso— brindan la tranquilidad necesaria ante tormentas tropicales o calmas ecuatoriales prolongadas. Los trimaranes, por su parte, son la opción de navegantes experimentados que buscan velocidad y rendimiento, aunque con menos capacidad de carga.

La ruta patagónica: navegación exigente y majestuosa

Aquí el monocasco se impone sobre los multicascos

Desde Puerto Montt hasta Ushuaia, o desde el estuario del Río de la Plata hasta los canales fueguinos, imponen un desafío técnico y físico. Vientos predominantes del oeste, lluvias persistentes y fondeaderos reducidos convierten esta región en el terreno ideal para monocascos de casco pesado, construidos en acero o aluminio. Los catamaranes pueden aprovechar los tramos protegidos, pero su mayor superficie vélica y exposición lateral los hacen menos manejables en condiciones extremas.

El Atlántico Sur: del Río de la Plata hacia el norte

La navegación desde el Río de la Plata hacia Brasil exige planificar las ventanas meteorológicas con cuidado. Los vientos del sudeste dominan gran parte del año y obligan a navegar de ceñida hasta Río de Janeiro. Más al norte, los alisios vuelven a soplar de popa, ofreciendo condiciones favorables para catamaranes y monocascos ligeros. Esta ruta es ideal para quien busca alternar entre travesías costeras y tramos oceánicos más largos.

🎥 Mira el video completo en nuestro canal

Si quieres profundizar en este tema y ver las rutas oceánicas más transitadas por los veleros, te invito a mirar el video completo a continuación. Allí analizamos cada escenario de navegación con apoyo visual, mapas y simulaciones meteorológicas, para descubrir juntos por qué el monocasco sigue siendo la opción más equilibrada para las travesías oceánicas.
¡Dale play y acompáñanos en este nuevo capítulo del proyecto Hágalo Ud. Mismo!

Conclusión: cada mar tiene su barco

Después de analizar los principales escenarios, resulta evidente que no existe un único velero perfecto, sino un equilibrio entre velocidad, confort y seguridad.

El catamarán domina los mares cálidos y las travesías de placer; el trimarán entusiasma a quienes buscan rendimiento; pero el monocasco oceánico, con su comportamiento predecible, resistencia estructural y nobleza en mares duros, sigue siendo la opción más equilibrada para navegar con seguridad en cualquier latitud.

En el próximo capítulo de este proyecto, avanzaremos sobre la elección del material para construcción naval, considerando todo lo aprendido en este análisis; aunque Uds. ya decidieron que fuera en contrachapado de madera. Porque diseñar un velero no comienza en el astillero, sino en la comprensión profunda de los mares que soñamos navegar.

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